Inspirado por un elixir carmesí sostenido en cristal contra la luz de las velas. Almendra y azafrán encienden el primer sorbo, jazmín y cedro bailan en equilibrio, luego el ámbar gris lleva la noche hacia adelante en olas de madera y almizcle. Esta fragancia es para aquellos que llevan el lujo no como exhibición, sino como aliento—elevado, sensual y absolutamente atemporal.